La historia de la placa de muselet (cápsula de champán)

Del alambre de Adolphe Jacquesson al objeto de coleccionismo: la historia de la placa de muselet, la cápsula de champán.

¿Para qué sirven el muselet y la placa?

El muselet es ese pequeño alambre trenzado que cubre el tapón de los vinos espumosos. Su misión: contener la presión del gas carbónico, varias veces superior a la de un neumático de coche, e impedir que el tapón se escape por sí solo. Pero un simple alambre marcaría y dañaría el tapón. Ahí es donde interviene la placa de muselet: una pequeña pieza metálica, redonda en la mayoría de los casos, deslizada entre el alambre y el tapón para repartir la presión y proteger el corcho.

Un invento del siglo XIX

El muselet aparece en el siglo XIX, en una época en la que las casas de Champagne buscan hacer más seguro un producto conocido por sus tapones a veces explosivos. El invento se atribuye comúnmente a Adolphe Jacquesson, hacia 1844, aunque, como suele ocurrir con las innovaciones artesanales de esa época, las fuentes siguen siendo fragmentarias y las fechas aproximadas. Lo que sí es seguro es que el sistema se impone rápidamente en toda la región.

De simple pieza técnica a soporte de expresión

Durante mucho tiempo, la placa permanece anónima y puramente funcional. Después, con el paso del tiempo, los productores comprenden que ofrece un espacio visible, justo bajo el muselet, donde se puede colocar un nombre, un escudo o un motivo. La placa se convierte entonces en una auténtica tarjeta de visita en miniatura, impresa o en relieve, que cada casa personaliza a su manera.

Esta evolución da lugar, mucho más tarde, a una práctica de coleccionismo por derecho propio: la placomusofilia. Los aficionados, llamados placomusófilos, empiezan a conservar, intercambiar y clasificar estas pequeñas placas, convirtiendo un simple accesorio de taponado en un objeto de patrimonio y de pasión popular.

Una increíble diversidad de diseños

Es precisamente esta diversidad gráfica lo que hace todo el interés del coleccionismo:

  • Placas de grandes casas de Champagne, con diseños clásicos y elegantes.
  • Placas de pequeños productores o cosecheros, a menudo más raras.
  • Series temáticas (deporte, regiones, eventos, personajes).
  • Ediciones especiales o conmemorativas, muy buscadas por los coleccionistas.

Todavía hoy, cada nueva cuvée puede esconder una placa inédita, alimentando la curiosidad y el entusiasmo de una comunidad siempre en busca de la pieza que le falta.